El 8 de septiembre de 2026, la Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China (CNIPA) publicó directrices de aplicación para mejorar la eficiencia y la coordinación del examen de patentes y marcas en ámbitos vinculados a la inteligencia artificial. En las solicitudes relativas a grandes modelos, arquitecturas algorítmicas e invenciones que combinan software y hardware, el documento refuerza la conexión entre el examen técnico, el cumplimiento en materia de seguridad de los datos y la procedencia lícita de los datos de entrenamiento. En la práctica, las empresas que desarrollan IA tendrán que prestar más atención a la coherencia entre la redacción de la patente, los registros de I+D y la documentación interna sobre obtención, autorización y tratamiento de datos.
En materia de marcas, las directrices afinan las reglas de valoración de la prueba electrónica en los procedimientos de cancelación por falta de uso durante tres años y buscan cerrar el paso a facturas ficticias, operaciones meramente formales o estructuras defensivas destinadas a crear una apariencia de uso. La señal regulatoria es relevante: una prueba aislada pesa menos que una cadena comercial trazable que conecte contratos, pedidos, pagos, logística, páginas de venta y actividad promocional. Para los titulares, conservar esa trazabilidad desde el principio será cada vez más importante; para quien solicite la cancelación, aumenta el margen para cuestionar documentos que no reflejen una actividad real de mercado.