Google pierde la apelación de su patente DRM ante Sonos

El Tribunal de Apelación del Circuito Federal de EE. UU. confirmó el 30 de octubre, en Google c. Sonos (n.º 2025-1346), la sentencia sumaria de no infracción dictada por el Tribunal de Distrito del Norte de California. Google sostenía que los altavoces inteligentes de Sonos infringían su patente estadounidense 7.899.187, pero sus dos teorías de infracción cayeron por la interpretación de las reivindicaciones. La sentencia no sienta precedente y se limita a esta patente y a esta apelación.
La patente
La patente '187 describe un sistema de gestión de derechos digitales basado en dominios: los dispositivos de una misma cuenta forman un dominio que comparte contenido protegido y lo descifra con una clave privada. Las reivindicaciones independientes 1 y 10 exigen que la clave privada sea «utilizada por todos los dispositivos del dominio».
Que un altavoz descifre no es que la usen todos
Cuando se agrupan altavoces Sonos, solo uno recibe el flujo cifrado, lo descifra con su clave privada y reenvía el contenido descifrado a los demás. Google alegó que los demás usaban la clave de forma indirecta. El tribunal no lo aceptó: leída junto con la descripción, utilizar una clave privada es descifrar con ella. Google tampoco ofreció un límite para saber cuándo un uso indirecto deja de contar, y deben evitarse las interpretaciones que tienden a hacer indefinida una reivindicación.
Un token de autorización no es una clave privada
Para conectarse a un servicio de streaming, Sonos obtiene un token de autorización y lo comparte entre los altavoces. Google sostuvo que el token cumplía el requisito de clave privada porque entra en un algoritmo criptográfico. El tribunal mantuvo que la clave privada debe ser la entrada de clave, no una mera entrada de datos, y no se discutía que Sonos nunca usa el token como entrada de clave.
Lo que quedó sin resolver
Como ambas interpretaciones bastaban para decidir, el tribunal no examinó si el perito de Google admitió que la aplicación de control no utiliza la clave ni si el token está «basado en» la información del dominio.
J&C recomienda que, al redactar reivindicaciones sobre sistemas de varios dispositivos, se contrasten límites como «todos los dispositivos» o «cada dispositivo» con la arquitectura real de los productos. Si lo habitual es que un dispositivo descifre y reenvíe el contenido, conviene añadir reivindicaciones que cubran ese esquema y precisar en la descripción si una «clave» actúa como entrada de clave o como entrada de datos.
Fuente: www.cafc.uscourts.gov


