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China: el acceso al código fuente no permite llevárselo

Un cajón entreabierto con bloques de colores junto a una llave, por el fallo chino sobre secretos de código fuente

El Tribunal de Propiedad Intelectual del Tribunal Popular Supremo de China publicó el 5 de noviembre un resumen de doctrina del asunto (2023) Zui Gao Fa Zhi Min Zhong n.º 539. La idea central: que el demandado tuviera derecho a acceder a un secreto técnico no hace legítima, por sí sola, la forma en que lo obtuvo ni lo que hizo después con él. El criterio es si su intención, el medio de obtención y su conducta posterior hicieron o podían hacer perder al titular el control efectivo del secreto.

Una empresa de videojuegos de Pekín es titular del código del juego de estrategia World of Dragons y reclamó su código fuente como secreto técnico. Un empleado responsable de operar una plataforma técnica descargó el código por fases, sin permiso, durante más de un mes antes de presentar su dimisión, y lo guardó en un ordenador que la empresa no le había asignado. El dinero para ese ordenador lo transfirió por WeChat el antiguo responsable de negocio, que se había ido y había fundado una empresa competidora; la factura figuraba a nombre de esa empresa. Ambos habían firmado acuerdos de confidencialidad, no competencia y PI.

El 28 de diciembre de 2022 el tribunal de primera instancia desestimó todas las pretensiones: el empleado tenía derecho a acceder al código y las pruebas solo demostraban que lo había obtenido, no que lo hubiera revelado o usado.

Por qué se revocó

El 11 de septiembre de 2024 el Tribunal Popular Supremo anuló esa sentencia. Nada indicaba que la empresa permitiera copiar el código en dispositivos personales ni llevarse a casa ordenadores que lo contuvieran. El empleado, además, borró registros de operaciones y alteró los registros de acceso al servidor de salto, algo que no encajaba con su alegación de necesidades del trabajo. El código llevaba más de una semana fuera de la empresa, tiempo de sobra para entregarlo. Su conducta supuso obtener el secreto mediante sustracción e incumplir su deber de confidencialidad.

El antiguo responsable conocía los deberes de confidencialidad del empleado, le preguntó si tenía el código del juego y le pagó el dispositivo de almacenamiento: incitación, inducción y ayuda. La nueva empresa ordenó la conducta y se benefició de ella. El tribunal apreció una infracción conjunta de los tres y señaló que los actos del antiguo responsable eran a la vez personales y en nombre de la empresa, por lo que esta no podía absorber su responsabilidad personal.

Lo que se ordena

  • Los tres deben dejar de revelar, usar o permitir el uso del código fuente hasta que sea de conocimiento público.
  • En 30 días deben firmar un compromiso de confidencialidad y no infracción y presentarlo ante el Tribunal de Propiedad Intelectual de Pekín.
  • Responden solidariamente de 500.000 yuanes por daños y 398.760 yuanes de gastos razonables, frente a los 4.283.000 y 516.760 reclamados.
  • Si no cesan la revelación o el uso, pagan 50.000 yuanes al día; si no firman el compromiso, 500.000 yuanes de una vez.

J&C recomienda que, para proteger el código fuente, las empresas no se limiten al acuerdo de confidencialidad y dejen constancia de lo que no está permitido: prohibir por escrito copiar el código en dispositivos personales o sacarlo de la oficina, y conservar completos los registros de acceso, descarga e inicio de sesión. La apelación se decidió precisamente con esos hechos.

Fuente: ipc.court.gov.cn

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