Un tribunal de Changsha examina las imágenes generadas por IA en tres niveles: instrucciones genéricas y una simple edición en Photoshop no crean una obra

Un caso de derecho de autor resuelto por el Tribunal del Distrito de Kaifu de Changsha centra ahora el debate profesional tras su difusión en los medios: el tribunal dividió el proceso de producción de contenido generado por IA en tres niveles, concepción inicial, control de la generación y procesamiento posterior, examinó la originalidad nivel por nivel y concluyó que la imagen en litigio no es una obra en el sentido de la Ley de Derecho de Autor, desestimando todas las pretensiones de la demandante. Según informó Xiaoxiang Morning Post el 22 de septiembre, un tercero generó la imagen el 8 de mayo de 2025 con el modelo de imágenes Jimeng AI introduciendo la instrucción 'bolsita aromática del Festival del Bote del Dragón, colorida, estilo chino, con los caracteres chinos del Festival del Bote del Dragón'.
Después eliminó en Photoshop unos caracteres repetidos en la parte inferior; el 3 de junio cedió los derechos patrimoniales a la demandante y el 18 de junio se completó el registro de la obra; un jardín de infancia de Changsha usó la imagen en su cuenta oficial de WeChat y la demandante demandó por infracción del derecho de comunicación en redes de información.
El tribunal sostuvo que la condición de obra de una imagen generada por IA no depende solo de la herramienta empleada, sino de si refleja una aportación intelectual original de una persona natural; en el nivel de control de la generación, la clave de la originalidad está en la selección y disposición de los elementos de expresión por el autor, examinada desde tres ángulos: si el acto de control se dirige directamente a la expresión, si existe correspondencia entre la instrucción y la imagen, y si las elecciones del usuario tienen el papel dominante.
En este caso la instrucción, más allá de nombrar el objeto, solo contenía requisitos generales de tema, color y estilo como 'colorida' y 'estilo chino', sin elecciones individualizadas sobre forma, composición, disposición de elementos o luz y sombra, siendo la resolución y la proporción ajustes técnicos ordinarios; el procesamiento posterior solo eliminó caracteres repetidos, una corrección técnica que no constituye expresión original.
Ninguna de las partes recurrió y la sentencia es firme; la jueza añadió que unas pocas instrucciones no confieren por sí solas derechos de autor y que quien busque protección debe hacer elecciones individualizadas sobre la expresión y conservar registros de instrucciones, parámetros, selección y modificaciones.
No es una sentencia nueva de hoy, sino una decisión ya firme que ahora concentra el debate profesional: no contradice la conclusión del Tribunal de Internet de Pekín en 2023 de que una imagen de IA producida mediante muchas rondas de ajuste de instrucciones y parámetros estaba protegida, y continúa la línea del tribunal de Zhangjiagang de exigir registros del proceso creativo, situando el foco en si las elecciones humanas controlaron directamente la expresión concreta.
Para las empresas, que un resultado de IA pueda ser una obra protegida depende del control humano demostrable durante la generación, no del certificado de registro ni de la herramienta.
J&C recomienda a las empresas que usan IA para material de marketing o imágenes de producto trabajar desde el principio con un control demostrable: iterar con instrucciones dirigidas a la expresión concreta, como composición, forma e iluminación, conservar cada ronda de instrucciones, parámetros, imágenes candidatas y motivos de elección, y realizar un procesamiento posterior sustancial; el registro de la obra es solo prueba preliminar y no sustituye los registros del proceso; y no leer estas sentencias como licencia para usar imágenes de IA ajenas sin comprobar origen y autorización.
Fuente: m.gmw.cn



