Las alegaciones Made in America quedan bajo mayor presión
Las declaraciones “Made in America” y “Made in USA” están recibiendo una atención más estricta en Estados Unidos. Tras la orden ejecutiva de marzo de la Casa Blanca, la FTC ha reforzado el foco sobre las alegaciones de origen que puedan inducir a error, y el contexto del USPTO también apunta a una lectura más cuidadosa cuando esos mensajes aparecen en marcas, descripciones de productos o materiales comerciales. Para muchas empresas, el problema ya no está sólo en el anuncio: también puede estar en el nombre, el embalaje o la ficha de venta en línea.
Las compañías que utilicen referencias al origen estadounidense deberían revisar si pueden probarlas con datos de suministro, ensamblaje y transformación sustancial. Las fórmulas absolutas son más arriesgadas cuando una parte relevante de los componentes o procesos procede de otros países. Antes de presentar una marca o lanzar una campaña, conviene conservar pruebas internas y ajustar el lenguaje a la realidad productiva; en este terreno, una frase más precisa puede evitar una controversia costosa.



