La JPO crea los “AI Advisors”: refuerzo externo para el examen de patentes en tecnologías de frontera
Desde el 1 de abril de 2024, la Oficina Japonesa de Patentes (JPO) cuenta con un nuevo puesto denominado “AI Advisors”, concebido para que expertos externos ofrezcan formación técnica y respuesta a consultas de los examinadores de patentes en materias relacionadas con la inteligencia artificial. La medida no apareció de la nada. La JPO ya había lanzado en 2021 su equipo de apoyo al examen de invenciones relacionadas con IA, y en octubre de 2023 amplió de 13 a 39 el número de expertos internos en esta materia, con presencia prácticamente en todas las oficinas de examen.
Lo relevante no es solo el anuncio del cargo. Con la irrupción de la IA generativa, la I+D basada en datos y campos como la informática de materiales, la calidad del examen depende cada vez más de que el examinador entienda con rapidez qué problema técnico hay detrás, cómo se construye la solución y dónde están de verdad sus límites. Al conectar de forma institucional recursos académicos externos con el sistema de examen, la JPO está enviando una señal bastante clara: en las tecnologías de frontera ya no basta con tramitar rápido; también hay que comprender mejor.
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No es una ampliación administrativa sin más, sino una forma de añadir “criterio técnico externo”
Según la comunicación oficial, los AI Advisors no sustituyen al examinador ni toman decisiones sobre patentabilidad. Su función es ofrecer formación técnica y resolver dudas. Ese matiz importa. Lo que la JPO está diciendo, en el fondo, es que el problema no era solo de volumen de trabajo. El cuello de botella está en la velocidad con la que cambia el conocimiento técnico. Las invenciones relacionadas con IA ya no se quedan dentro de una sola casilla: atraviesan software, semiconductores, salud, fabricación, química y ciencia de materiales. En ese contexto, confiar únicamente en la acumulación interna de experiencia puede dejar huecos.
La arquitectura de la reforma también merece atención. En 2021, la prioridad fue coordinar conocimiento entre divisiones. En 2023, la expansión de especialistas en examen de IA acercó esa experiencia a más unidades. En 2024, la creación de AI Advisors institucionaliza el acceso a expertos externos, incluidos perfiles académicos de primer nivel vinculados al National Institute of Informatics, la Universidad de Tokio y la Nara Institute of Science and Technology. Visto en conjunto, no parece una medida cosmética. Parece una inversión gradual en infraestructura de examen para tecnologías emergentes.
Por qué ahora: la complejidad técnica ya desbordó los compartimentos clásicos
La transformación de las solicitudes relacionadas con IA no se explica solo por el número. También cambia su forma. Muchas solicitudes que se presentan como procesamiento de imagen, control industrial, descubrimiento de fármacos o análisis de datos dependen en realidad de cuestiones como entrenamiento de modelos, selección de variables, diseño del conjunto de datos, inferencia o despliegue. Si esos expedientes se leen solo desde categorías técnicas tradicionales, pueden aparecer desajustes en actividad inventiva, suficiencia descriptiva, habilitación o alcance de las reivindicaciones.
La JPO parece haber identificado bien ese punto. Sus materiales oficiales insisten en mejorar de forma continua la comprensión técnica de los examinadores y, al mismo tiempo, han ampliado ejemplos de examen en áreas como la IA generativa y la informática de materiales. En ese marco, los AI Advisors no son un recurso accesorio. Son una pieza más de un esfuerzo institucional para que el sistema de examen asimile el cambio técnico antes de que la calidad empiece a resentirse.
Qué deberían esperar los solicitantes: exámenes más enfocados, no solo más rápidos
Cuando una oficina anuncia una reforma de capacidad, la primera reacción suele ser preguntar si los tiempos bajarán. La velocidad importa, pero el efecto más útil puede estar en otra parte. En tecnologías de frontera, el problema no suele ser solo la severidad del examen, sino la disparidad de criterio entre examinadores, unidades y campos técnicos. Si los AI Advisors ayudan a que el examinador acceda a conocimiento actualizado con más continuidad, es razonable esperar objeciones más precisas, requerimientos mejor orientados y una práctica más consistente entre casos comparables.
Eso afecta de forma directa a la estrategia de redacción y respuesta. En solicitudes ante la JPO relacionadas con IA o invenciones basadas en datos, ya no conviene confiar en descripciones vagas sobre datos de entrenamiento, mejoras de rendimiento, elección de parámetros o reparto entre intervención humana y automatización. El examinador tendrá más capacidad para preguntar con detalle. Un texto ambiguo queda más expuesto. Un texto que explica con claridad dónde está la aportación técnica parte con mucha más fuerza.
Qué conviene hacer ahora a empresas y despachos
Primero, revisar plantillas de redacción para casos de IA, especialmente en la forma de describir efectos técnicos, datasets, flujos de trabajo y detalles de implementación. Demasiadas solicitudes siguen escondiendo la invención detrás de lenguaje comercial. Segundo, implicar antes al equipo de I+D tanto en la redacción como en la respuesta a objeciones. En este tipo de expedientes, muchos problemas empiezan antes del debate jurídico: empiezan cuando la explicación técnica no es suficientemente fina. Tercero, seguir de cerca los materiales prácticos que publique la JPO después de esta reforma, como ejemplos de examen, guías explicativas o resultados de formación.
También conviene reservar más tiempo interno para revisar solicitudes que involucren IA generativa, informática de materiales o modelos de datos interdisciplinarios. En estos expedientes, correr por correr rara vez ayuda. La precisión sí. La creación de los AI Advisors puede parecer una decisión organizativa interna, pero refleja algo más amplio: hoy las oficinas de patentes no compiten solo por tramitar más rápido, sino por entender antes la nueva tecnología y evaluarla con mayor seguridad.



