Australia amplía las opciones del PCT con la OEP e IPOS: la elección de búsqueda internacional pasa a ser una decisión estratégica
Según informó recientemente Asia IP, y conforme a la información oficial publicada por las autoridades competentes, desde el 1 de marzo de 2026 los solicitantes del PCT que presenten sus solicitudes a través de Australia pueden elegir a la Oficina Europea de Patentes (OEP) o a la Oficina de Propiedad Intelectual de Singapur (IPOS) como Administración encargada de la Búsqueda Internacional (ISA) y de la Examinación Preliminar Internacional (IPEA), además de las opciones ya existentes de Australia y de la autoridad coreana. Para quienes utilizan Australia como Oficina receptora, el cambio no es una mera actualización procedimental: modifica de forma tangible la manera en que la fase internacional puede alinearse con las prioridades comerciales y de protección en etapas posteriores.
La relevancia práctica de las nuevas opciones está en lo que cada una anticipa para la tramitación futura. La vía de la OEP resulta especialmente atractiva para quienes prevén entrar en Europa, porque, cuando la OEP realiza la búsqueda internacional y además actúa en el examen del Capítulo II, el solicitante puede beneficiarse de una reducción del 75 % de la tasa de examen en la fase regional europea. En cambio, la opción IPOS puede ser especialmente valiosa para quienes necesitan una visibilidad más sólida y temprana sobre el estado de la técnica en idioma chino, sobre todo cuando la I+D, la fabricación, la cadena de suministro o los futuros riesgos de observancia están estrechamente vinculados con Asia.
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No se trata solo de añadir dos oficinas más, sino de anticipar la estrategia desde la fase internacional
En apariencia, la modificación es simple: los solicitantes australianos del PCT tienen ahora dos autoridades adicionales entre las que elegir. Sin embargo, en la práctica, la selección de la ISA y de la IPEA empieza a convertirse en una decisión de mayor peso estratégico. El solicitante puede utilizar la fase internacional para equilibrar de manera más deliberada tres variables: el ahorro potencial en etapas posteriores, la cobertura lingüística del estado de la técnica y la lógica probable de examen en los mercados clave. Esto representa un cambio importante frente a una práctica en la que muchas empresas trataban esta elección como un trámite casi administrativo.
Para las compañías que construyen carteras de patentes en múltiples jurisdicciones, la autoridad internacional funciona cada vez más como un mecanismo de orientación temprana. La cuestión ya no es solo quién puede emitir la búsqueda, sino qué autoridad ofrece un marco de análisis más útil para preparar la solicitud de cara a los territorios donde realmente se jugará el valor comercial, la concesión, la licencia o incluso la defensa del derecho.
Por qué la OEP puede ganar protagonismo entre quienes priorizan Europa
La ventaja de la OEP no se limita a su reputación institucional. Su principal atractivo está en la continuidad procesal. Cuando la estrategia del solicitante ya contempla la entrada en la fase europea, contar desde el inicio con una búsqueda y una opinión emitidas bajo la lógica de la OEP puede facilitar una trayectoria más coherente de examen. Además, si la OEP interviene también en el Capítulo II, la reducción del 75 % de la tasa de examen en la fase regional europea introduce un incentivo económico concreto, especialmente relevante para carteras amplias o para empresas que deben distribuir con precisión sus recursos entre varios países.
Ahora bien, esta opción tiene más sentido cuando Europa está identificada desde una fase temprana como mercado prioritario o al menos claramente relevante. El propio esquema oficial indica que la actuación de la OEP como IPEA se articula sobre supuestos en los que ya ha actuado como ISA. Por ello, la ruta OEP parece especialmente adecuada para solicitantes con una estrategia europea definida, y menos para quienes todavía contemplan Europa como una posibilidad lejana o meramente opcional.
La importancia de IPOS puede ir mucho más allá de Singapur
El valor de IPOS no debe medirse solo por el peso del mercado singapurense. En este nuevo marco, su relevancia es más amplia. Los materiales oficiales destacan su utilidad para búsquedas de estado de la técnica que requieren revisar documentación en chino, un factor que puede ser decisivo en sectores donde la divulgación técnica, la fabricación, la documentación de proveedores o la actividad de patentamiento están fuertemente conectadas con fuentes en ese idioma. En tales casos, una visión más temprana y robusta del estado de la técnica en chino puede mejorar la redacción de reivindicaciones, la planificación de prioridades y las expectativas de tramitación en fases nacionales.
También existe una lógica regional más amplia. Para los solicitantes cuyo centro de gravedad comercial está en Asia, o cuyas perspectivas de licencia y observancia dependen de ecosistemas de fabricación y distribución asiáticos, IPOS puede ofrecer una perspectiva de búsqueda más alineada con la realidad competitiva que enfrentan. Eso no significa que vaya a ser la mejor opción en todos los sectores tecnológicos, pero sí que puede resultar especialmente útil allí donde la cobertura lingüística y la inteligencia de mercado regional son determinantes.
Cómo deberían enfocar los solicitantes estas nuevas opciones a partir del 1 de marzo de 2026
Quienes se preparen para presentar solicitudes PCT a través de Australia a partir del 1 de marzo de 2026 deberían evitar considerar esta novedad como una actualización técnica menor. Un enfoque más prudente consiste en plantearse tres preguntas antes de presentar: si Europa es realmente un mercado de entrada, licencia o señalización frente a inversores; si el estado de la técnica más relevante probablemente incluirá documentación en chino; y si se quiere utilizar la fase internacional para optimizar costes y posicionamiento posteriores, en lugar de limitarse a asegurar una fecha de presentación.
Si Europa ocupa un lugar central, la vía de la OEP puede ofrecer una mejor alineación procesal y económica. Si lo prioritario es detectar antes el estado de la técnica en chino y vigilar la competencia en Asia, IPOS merece una consideración más detenida. Y si el caso sigue siendo exploratorio, conviene comparar el conjunto completo de autoridades disponibles —incluidas las ya existentes— atendiendo a calidad, cobertura lingüística, tiempos, costes y aspectos prácticos de comunicación. En el sistema PCT, más opciones significan más flexibilidad, pero solo para quien sepa convertir esa flexibilidad en una estrategia de presentación coherente.


