Skip to main content

Desde julio, la EUIPO aceptará archivos 3D, pero la prioridad en La Haya aún exige cautela

El 1 de julio de 2026 la EUIPO entrará en la segunda fase de la reforma europea de diseños. Para los solicitantes, el cambio más visible es que un diseño podrá presentarse mediante un único archivo de objeto 3D o un único objeto animado, en lugar de quedar forzado a un pequeño conjunto de vistas estáticas. Para equipos que trabajan con superficies complejas, interfaces digitales, componentes o acabados texturizados, no es un detalle menor. Cambia la forma en que la intención del diseño llega al expediente.

Lo que todavía no conviene hacer es convertir esa novedad en la conclusión de que la EUIPO y el Sistema de La Haya ya operan con una transmisión 3D plenamente fluida. Los materiales públicos disponibles apuntan a un escenario más matizado. La Norma ST.92 de la OMPI ya cubre el intercambio electrónico de documentos de prioridad de diseños industriales y permite incluir archivos 3D en el paquete; aun así, la propia EUIPO ha indicado públicamente que, si el solicitante prevé utilizar esa solicitud como base de una reivindicación de prioridad, todavía puede valorar presentar representaciones estáticas después del 1 de julio de 2026. Además, el Sistema de La Haya no exige una “solicitud de base” al estilo de Madrid. En la práctica, el foco está en la gestión del documento de prioridad, la consistencia de la representación y la legibilidad del material cuando pasa por distintas oficinas y plataformas.

Inicia sesión para seguir leyendo

Regístrese gratis para acceder al análisis completo y a recomendaciones prácticas.

Lo que sí está claro es la entrada de los objetos 3D en la práctica de presentación ante la EUIPO

La novedad más concreta es que, desde el 1 de julio de 2026, la EUIPO admitirá formalmente una representación en forma de objeto 3D como opción de presentación para diseños. Esto importa porque muchos diseños se entienden por volumen, curvatura, transiciones, efectos de superficie y relaciones espaciales, y durante años los solicitantes han tenido que traducir todo eso a un número limitado de vistas bidimensionales. El resultado podía ser suficiente para presentar, pero no siempre era suficiente para mostrar con precisión qué se quería proteger.

Cuando el archivo 3D entra en el marco formal del expediente, la distancia entre el material de diseño que usa la empresa y la pieza jurídica que se presenta se reduce. Muchas compañías ya desarrollan y revisan sus productos en entornos CAD, mallas y renders. La reforma no solo ahorra trabajo de conversión; también da más control sobre la forma exacta en que el diseño queda fijado en el expediente administrativo.

El punto delicado no ha desaparecido: documentos de prioridad e intercambio entre oficinas

Aquí es donde el relato deja de ser lineal. La versión revisada de la Norma ST.92 de la OMPI ya se extiende al intercambio de documentos de prioridad para diseños industriales y prevé expresamente que los paquetes de datos puedan incluir archivos 3D. Es un avance real. Señala que la arquitectura técnica y documental va en la dirección de un intercambio más rico y más estructurado.

Pero una norma disponible no equivale a una implantación uniforme y simultánea en todas las oficinas. En su propia presentación pública sobre la reforma, la EUIPO planteó una advertencia muy práctica: quien prevea utilizar más adelante la solicitud como documento de prioridad puede seguir valorando una presentación con representaciones estáticas. No es una observación secundaria. Indica que la compatibilidad, la certificación, la lectura por la oficina receptora y el tratamiento posterior siguen siendo cuestiones operativas abiertas. Dicho sin rodeos: la presentación 3D llega, pero el canal de prioridad todavía no debe tratarse como una infraestructura completamente invisible.

En La Haya, la cuestión central no es una solicitud “de base”, sino la prioridad y la coherencia de la representación

Parte del mercado sigue describiendo este asunto con reflejos tomados del sistema de marcas, como si una solicitud ante la EUIPO fuera a funcionar ahora como solicitud de base obligatoria para una extensión por La Haya. No es así. Una solicitud internacional de diseño puede presentarse directamente a través del Sistema de La Haya, sin una solicitud previa ante la EUIPO. Ahora bien, cuando una solicitud anterior en la Unión Europea se utiliza como fuente de prioridad conforme al Convenio de París, la mecánica del documento de prioridad pasa a ser decisiva.

Ahí es donde la consistencia de la representación deja de ser una cuestión de estilo y se convierte en una cuestión de riesgo. Una textura nítida en un entorno 3D nativo puede perder precisión al traducirse a vistas planas. Una línea de transición evidente en un modelo rotatorio puede no quedar igual de clara en una imagen estática. Efectos de transparencia, tratamientos superficiales o interfaces digitales con profundidad espacial pueden variar de relevancia jurídica cuando cambian de formato o de entorno de visualización. La llegada del archivo 3D ayuda, pero no elimina la necesidad de pensar en lo que recibirán y examinarán después otras oficinas.

La mejor preparación ahora es un paquete de solicitud en doble vía

Para las empresas que prevén presentar diseños en la segunda mitad de 2026, la opción más prudente no es elegir demasiado pronto entre material 3D y material estático. Lo razonable es preparar ambos. Un paquete debe estar listo para aprovechar la opción 3D de la EUIPO con un archivo de origen limpio y controlado. El otro debe conservar vistas estáticas de alta calidad capaces de sostener reivindicaciones de prioridad, presentaciones paralelas y otros usos posteriores si hicieran falta. Eso reduce el riesgo de rehacer la representación justo cuando el plazo de prioridad ya está corriendo.

También conviene ajustar la coordinación interna. Equipos de producto, diseño, jurídico y agentes externos deberían decidir cuanto antes qué rasgos del diseño solo pueden entenderse correctamente mediante un archivo 3D y qué puntos de protección deben seguir siendo defendibles a partir de vistas estáticas. En diseños con mallas complejas, texturas finas, curvas difíciles, ensamblajes modulares o interfaces digitales espaciales, esa conversación debe hacerse antes de presentar, no después. La ventaja real no está en afirmar demasiado pronto que el sistema ya es totalmente fluido, sino en construir una estrategia de presentación que siga siendo estable mientras el ecosistema técnico todavía se está asentando.

通过 Email 接收最新资讯

El contenido de esta sección se ofrece únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento jurídico ni una recomendación formal de servicios. Para cualquier asunto concreto, le recomendamos considerar las circunstancias específicas de su caso y tomar como referencia la normativa, las políticas y la práctica más recientes de las autoridades competentes.