Canadá cierra la puerta al inventor puramente de IA en fase nacional PCT
Para las solicitudes que entran en Canadá por la vía PCT con un sistema de IA designado como inventor único en la fase internacional, la orientación actual de CIPO sobre fase nacional, su marco de cumplimiento y la posición canadiense más reciente sobre inventorship ya apuntan en la misma dirección. Una designación de inventor puramente de IA no va a sostener el expediente con normalidad en Canadá. Si los datos de inventor, las declaraciones de entitlement o la situación del solicitante no encajan con lo que exige el derecho canadiense, lo primero que puede llegar no es el examen de fondo, sino un aviso de subsanación.
La importancia práctica del cambio es mayor que el titular ya conocido de que “Canadá no acepta a la IA como inventor”. La lección útil es procedimental. La entrada en fase nacional está dejando de ser un lugar seguro para descubrir que la inventorship quedó mal planteada en la fase internacional. En expedientes con fuerte participación de IA, conviene identificar antes a la persona o personas naturales que realmente aportaron la concepción inventiva, ordenar la documentación de entitlement y reservar margen para corregir defectos sin desordenar la estrategia de presentación ni el calendario de tramitación.
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La fase nacional no es una simple copia de la fase internacional
Muchos solicitantes siguen entrando en fase nacional como si el paquete PCT pudiera trasladarse casi sin cambios mientras no aparezcan objeciones de patentabilidad en un momento posterior. En Canadá, esa suposición es débil. La entrada en fase nacional solo abre el expediente local. No protege la solicitud frente al control de la información sobre inventores, las declaraciones de entitlement, la identidad del solicitante ni los requisitos de representación. Si CIPO detecta un hueco en alguno de esos puntos, el primer movimiento relevante del expediente puede ser una notificación para corregirlo.
En los asuntos vinculados con IA, el problema de fondo rara vez es que no haya intervenido ningún ser humano. Lo más frecuente es que la narrativa inicial haya exagerado el papel del sistema y haya dejado demasiado desdibujada la aportación del equipo humano que definió, seleccionó, ajustó o concibió la solución reivindicada. Cuando ese expediente entra en Canadá, esa forma de presentación deja de parecer una postura atrevida y empieza a parecer un defecto de cumplimiento. En ese momento el problema deja de ser teórico. Afecta al flujo de presentación, a las instrucciones al agente y al ritmo de la estrategia de tramitación.
La señal canadiense ahora es bastante más directa
El tratamiento canadiense del asunto DABUS ha hecho esta dirección mucho más visible. La cuestión ya no es un debate abstracto sobre si la IA puede ser creativa en sentido filosófico. La cuestión es cómo operan hoy la Patent Act y las Patent Rules. La posición canadiense actual es que inventor sigue siendo un concepto ligado a una persona natural. Un sistema de IA no es un inventor con capacidad jurídica propia ni puede funcionar como la fuente de la que deriva el entitlement del solicitante. Cuando un expediente insiste en un inventor único de IA, la lógica del entitlement empieza a romperse al mismo tiempo.
Eso pesa todavía más en los casos PCT porque muchos solicitantes tratan la fase internacional como una plantilla global reutilizable. Canadá no analiza esa plantilla en abstracto. Lo que examina es si, tal como está, el expediente nacional forma un conjunto jurídicamente coherente bajo la ley canadiense. Si el único inventor designado es un sistema de IA, aparecen enseguida las preguntas en cadena: quién tiene derecho a solicitar, de quién derivan los derechos y si hace falta regularizar la representación o la documentación de apoyo. Ninguna de esas preguntas es imposible de resolver. Pero resolverlas tarde cuesta bastante más.
Lo que hay que corregir no es solo el nombre del inventor, sino toda la historia del entitlement
Un error frecuente es tratar la corrección de inventorship como una tarea meramente administrativa. En la práctica, Canadá obliga a sostener una cadena lógica completa. ¿Quién realizó la contribución inventiva jurídicamente relevante respecto de la materia reivindicada? ¿Por qué el solicitante está legitimado para pedir la patente? Si quien entra en fase nacional no coincide con el solicitante de la fase internacional, ¿cómo se acredita esa posición? Y si el solicitante no es el inventor, ¿está el expediente preparado para sostener la declaración de entitlement y los requisitos locales de representación?
En invenciones asistidas por IA, una revisión prudente antes de entrar en Canadá debería empezar por las reivindicaciones y mirar hacia atrás. ¿Qué persona o personas naturales contribuyeron realmente a la concepción de la solución protegida, y no solo a su implementación, prueba o alimentación de datos? ¿Hay saltos entre el solicitante PCT, el cesionario y la entidad que entra en Canadá? Si hace falta nombrar a un agente de patentes, ¿está el expediente listo para hacerlo sin esperar a que una notificación fuerce la maniobra? Son preguntas pesadas en detalle, pero responderlas tarde suele salir mucho más caro.
La tarea inmediata para las empresas es rehacer tiempos y responsabilidades
Para los equipos internos y los asesores externos, la respuesta más útil es operativa. Primero, separar los expedientes PCT con invenciones generadas o asistidas por IA y comprobar si en la fase internacional se nombró a una IA como inventor único o si la inventorship humana quedó poco desarrollada. Segundo, revisar inventorship, entitlement, cambios de identidad del solicitante y representación antes de la entrada en Canadá, no después de recibir una notificación. Tercero, alinear antes a inventores, responsables de I+D y agentes de patentes sobre una pregunta muy concreta: quién contribuyó realmente, bajo un estándar de persona natural, a la concepción inventiva que las reivindicaciones quieren proteger.
Canadá no está planteando un rompecabezas metafísico. Está haciendo visible la puerta procedimental. Quienes insistan en un sistema de IA como inventor único tienen más probabilidades de empujar un expediente que sí podía avanzar hacia periodos de subsanación, riesgo de abandono o replanteamiento estratégico. Quienes identifiquen pronto a los inventores humanos y estabilicen el registro de entitlement estarán en una posición mucho mejor. El objetivo real no es ganar una discusión de etiquetas. Es conseguir que el expediente siga avanzando.



