El plan legislativo 2026 de la CNIPA acelera la reforma de marcas, los diseños de trazado de circuitos integrados y el examen prioritario de patentes
La Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China ha publicado su plan de trabajo legislativo para 2026, incorporando a la agenda anual la revisión de la Ley de Marcas, la revisión del Reglamento sobre la Protección de los Diseños de Trazado de Circuitos Integrados y la modificación de las normas sobre examen prioritario de patentes. Para las empresas y los profesionales, no se trata simplemente de una lista de proyectos normativos, sino de una señal bastante clara sobre la dirección en la que evolucionará el sistema chino de PI en el corto plazo.
Lo más relevante no es solo cada iniciativa por separado, sino el sentido de conjunto. Marcas, aceleración del examen de patentes, protección vinculada a semiconductores y reglas de implementación aparecen dentro del mismo marco anual. Eso sugiere un objetivo regulatorio más amplio: cerrar vacíos institucionales, mejorar la coordinación entre solicitud, examen, protección y explotación de derechos, y preparar una infraestructura jurídica más funcional para sectores emergentes.
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1. Qué indica realmente el plan de 2026
El plan debe leerse como un documento de orientación estructural y no como un simple cronograma administrativo. Al reunir la reforma del sistema marcario, la protección de los diseños de trazado de circuitos integrados y el examen prioritario de patentes, la CNIPA muestra que quiere intervenir en puntos de fricción que afectan a todo el ciclo de vida de los derechos de propiedad intelectual. La señal principal es una mayor coordinación normativa entre registro, examen, protección y aprovechamiento comercial.
Esa lectura se refuerza con otros proyectos incluidos en el mismo plan: la investigación para revisar el Reglamento de aplicación de la Ley de Marcas, el estudio y la redacción de un Reglamento sobre Indicaciones Geográficas, la modificación prevista de las reglas sobre agencias de patentes y la formulación de normas de resolución administrativa para los diseños de trazado de circuitos integrados. En conjunto, no parece una agenda de ajustes aislados, sino un esfuerzo por mejorar el encaje entre leyes, reglamentos administrativos, normas ministeriales y herramientas de observancia.
2. Por qué la reforma de marcas sigue siendo la variable más sensible para las empresas
La revisión de la Ley de Marcas importa no solo por sus efectos sobre el registro, sino porque condiciona el entorno general en el que se crean, mantienen y hacen valer los activos de marca. En los últimos años, el sistema marcario chino ha debido responder a presiones prácticas relacionadas con solicitudes de mala fe, acaparamiento, abuso de derechos, carga procedimental y la relación entre registro y uso efectivo. Cualquier nueva reforma puede, por tanto, repercutir en toda la cadena de gestión de marca.
Para las empresas, la consecuencia es evidente: la estrategia marcaria debería alejarse aún más de una lógica puramente cuantitativa o defensiva y avanzar hacia una gestión basada en la calidad del registro, la preparación para demostrar uso, la conservación de pruebas y la disciplina de cartera. Esto será especialmente importante para operadores de plataformas, vendedores transfronterizos y fabricantes orientados a la exportación.
3. Por qué la revisión del régimen de diseños de trazado supera el sector de semiconductores
Aunque la reforma afecta de manera directa a la industria de semiconductores, su alcance práctico es más amplio. La protección de los diseños de trazado se sitúa en la intersección entre innovación tecnológica, competitividad industrial, resiliencia de la cadena de suministro y transacciones de alto valor. Un marco más claro y ejecutable puede influir no solo en la obtención y defensa de derechos, sino también en decisiones de inversión, estructuras de licencia, procesos de due diligence y valoración de activos intangibles.
Desde una perspectiva operativa, conviene revisar desde ahora cómo se documentan los resultados de diseño, cómo se gestiona la confidencialidad antes del registro, cómo se alinea el calendario de presentación con los hitos de producto o financiación y cómo se distribuyen contractualmente los derechos y las cargas probatorias. Esperar al texto final puede dejar a muchas empresas en una posición reactiva.
4. Cómo puede cambiar la estrategia de solicitud con la reforma del examen prioritario
La inclusión de las reglas de examen prioritario en el plan de modificación merece atención por sí sola. Sugiere que el mecanismo de aceleración podría orientarse hacia un uso más selectivo, más vinculado a prioridades de política industrial y más exigente en términos de justificación documental. Para los solicitantes que cumplan los requisitos, esto podría traducirse en criterios de acceso más definidos, exigencias probatorias más finas y una conexión más estrecha con sectores o tecnologías estratégicas.
Por ello, el examen prioritario no debería tratarse como una herramienta de emergencia que se activa solo ante una financiación, una licencia o un litigio inminente. La opción más sólida es integrarlo en una estrategia completa de gestión de patentes, coordinando desde el principio el alcance de las reivindicaciones, la divulgación, las divisionales, la tramitación internacional y la justificación de la aceleración.
5. Qué deberían hacer ahora las empresas
La mejor respuesta en 2026 no es esperar de forma pasiva a la publicación de borradores, sino identificar qué activos y procesos internos son más sensibles a los cambios regulatorios. Las empresas con marcas de alto valor, capacidades de diseño de chips, familias de patentes estratégicas, actividad de licencias o una fuerte exposición operativa a China deberían empezar cuanto antes una revisión específica.
Tres pasos parecen especialmente prudentes. Primero, seguir de cerca los borradores y las reglas de desarrollo que puedan modificar la práctica diaria. Segundo, reforzar los sistemas internos de prueba, la gestión del uso, la asignación contractual de responsabilidades y la preparación para solicitudes. Tercero, coordinar mejor a los equipos de PI, legal, I+D, negocio y cadena de suministro. En un año marcado por el ajuste fino institucional, la preparación puede convertirse en una ventaja competitiva tangible.



