Australia y Nueva Zelanda elevan el control sobre la intención de uso en clases digitales
Las señales de práctica observadas a comienzos de agosto de 2026 apuntan a un mayor escrutinio en Australia y Nueva Zelanda frente a la acumulación defensiva de marcas y las solicitudes transfronterizas de mala fe. En oposiciones, cancelaciones por falta de uso y otros contextos de examen, la base comercial de especificaciones amplias está recibiendo más atención, en particular en las clases 9, 35 y 41 de Niza, frecuentes en negocios digitales y susceptibles de incluir productos o servicios muy alejados de la actividad inmediata del solicitante.
Para solicitantes extranjeros, una cobertura extensa sin documentación contemporánea sobre planes de entrada al mercado local, preparación de productos o servicios, canales comerciales u otros pasos concretos puede aumentar la exposición durante el examen y en controversias posteriores. Conviene tratarlo por ahora como una tendencia de endurecimiento práctico, no como una regla nueva y uniforme. Las empresas que protejan marcas digitales en ambos mercados deberían ajustar las especificaciones a planes comerciales defendibles y conservar pruebas capaces de respaldar una intención genuina de uso si esta llega a cuestionarse.



