Israel eleva el umbral técnico para patentes de software con IA
Las novedades comunicadas en torno al 8 de julio de 2026 por la Oficina de Patentes de Israel y la práctica judicial relacionada precisan aún más los límites aplicables a las invenciones de software e inteligencia artificial. Tras la posición confirmada en el caso DABUS de 2026, el inventor designado en una solicitud israelí debe seguir siendo una persona física. En cuanto a la materia patentable, trasladar a un sistema de IA una lógica comercial, un procedimiento administrativo o una regla abstracta difícilmente bastará por sí solo. La solicitud debe conectar el algoritmo con un problema técnico concreto, una arquitectura de sistema y un resultado verificable, como una mejora de la seguridad de los datos, una reducción del consumo de recursos informáticos o una comunicación más eficiente entre componentes de hardware.
La consecuencia práctica es clara: la estrategia probatoria y la redacción deben prepararse antes. Una memoria centrada únicamente en el modelo, el método de entrenamiento o el resultado empresarial puede dejar sin sustento la contribución técnica; conviene explicar las restricciones, las etapas de procesamiento y la forma de medir el efecto alegado. El software de IA que mejore la eficiencia energética o reduzca el consumo computacional o del dispositivo también puede ser candidato a la vía rápida para tecnologías verdes, sin una tasa adicional de aceleración. La tramitación más rápida no rebaja los requisitos de novedad, actividad inventiva o carácter técnico, por lo que debe utilizarse como herramienta de calendario y no como atajo hacia la concesión.



