Skip to main content

Japón empieza a llevar el consenso del IP5 sobre IA a la práctica examinadora

Después de acoger el 12 de junio la 19.ª Reunión de Jefes de Oficina del IP5, la Oficina Japonesa de Patentes indicó el 16 de junio que las cinco oficinas habían acordado nuevas líneas de cooperación centradas en la IA y que crearían un grupo de trabajo específico para desarrollar el seguimiento práctico. Leído al pie de la letra, el anuncio sigue siendo de marco general. Todavía no equivale a un reglamento unificado y vinculante sobre patentes de IA redactado con el mismo texto para Japón, Europa, China, Corea y Estados Unidos.

Lo que sí importa para los solicitantes es algo más concreto. La JPO ya cuenta con ejemplos actualizados de examen en materia de IA, materiales revisados del manual, un equipo interno ampliado para apoyar el examen de invenciones relacionadas con IA y asesores externos especializados. Si se unen esas piezas con el anuncio del IP5, la dirección probable se vuelve más nítida: la tramitación de patentes de IA se aleja de la redacción funcional demasiado amplia y se acerca a preguntas más exigentes sobre la ruta técnica, la densidad de la divulgación, el efecto técnico y la posibilidad real de vincular el resultado reivindicado con opciones de implementación reproducibles.

Inicia sesión para seguir leyendo

Regístrese gratis para acceder al análisis completo y a recomendaciones prácticas.

Qué confirma realmente el consenso del IP5

La posición oficial puede resumirse sin rodeos. El IP5 revisó la hoja de ruta NET/AI aprobada en 2021, acordó reforzar la cooperación en torno a la IA y decidió poner en marcha un grupo de trabajo específico para las discusiones prácticas de seguimiento. Dicho de otro modo, lo que aterriza ahora es un mecanismo de coordinación más fuerte, no un paquete nuevo de criterios de examen obligatorios y armonizados publicado al mismo tiempo por las cinco oficinas.

Aun así, el cambio importa. Los solicitantes multinacionales suelen percibir la convergencia antes de ver una reforma formal espectacular. Las oficinas se alinean poco a poco mediante tablas comparativas, materiales de formación, hábitos internos de discusión y el tipo de preguntas que se anima a formular a los examinadores. Cuando llegan las acciones oficiales, el patrón ya se nota: dónde se sitúa exactamente el efecto técnico, si la capa del modelo o del tratamiento de datos forma parte real de la contribución inventiva y qué condiciones son demasiado importantes para dejarse en fórmulas funcionales amplias.

Por qué la JPO está bien situada para convertir ese giro en práctica

La JPO lleva varios años construyendo la infraestructura necesaria. Ya había publicado ejemplos de examen para invenciones relacionadas con IA y añadió más en 2024 sobre actividad inventiva, requisitos de descripción y patentabilidad. En 2026, esos materiales seguían actualizándose e integrándose en el marco general del manual. La propia JPO también ha explicado que sus ejemplos hipotéticos de examen sobre IA e IoT ya superan los 40, mientras que el equipo interno de apoyo al examen de IA pasó de 13 a 39 especialistas y se reforzó con AI Advisors externos.

La encuesta de tendencias publicada por la JPO en marzo de 2026 ayuda a entender por qué el momento importa. Las solicitudes de patentes relacionadas con IA en Japón alcanzaron aproximadamente 11.400 en 2023, y las clasificaciones de TIC orientadas a negocios vinculadas a la IA generativa mostraron un crecimiento especialmente visible. Cuando aumentan a la vez el volumen de solicitudes y la complejidad técnica, el examen deja de poder apoyarse con comodidad en atajos de redacción genérica.

Por eso conviene mirar más allá del comunicado de la reunión. Japón no solo habla de cooperación en lenguaje diplomático; ya tiene la estructura interna necesaria para convertir esa cooperación en comportamiento examinador. Quién forma a los examinadores, qué ejemplos se usan, cómo se escalan las cuestiones técnicas sobre IA y cómo se comparte el conocimiento entre divisiones técnicas ya no son asuntos abstractos. Son parte del entorno operativo. La reunión marcó la dirección; la JPO es una de las oficinas mejor situadas para traducirla en presión real durante la tramitación diaria.

En qué puntos es probable que se concentre la próxima presión sobre las solicitudes de IA

Los solicitantes no deberían esperar una regla repentina llamada algo así como “prueba especial de patentabilidad para IA generativa”. El riesgo más serio es otro: que los requisitos ordinarios de patentabilidad se apliquen a las invenciones de IA con más detalle y menos indulgencia. Los requisitos de descripción darán más peso a una ruta técnica repetible. Los argumentos sobre actividad inventiva se examinarán con mayor rigor para comprobar si el efecto alegado realmente nace de la configuración técnica divulgada y no de una promesa amplia de mejor rendimiento. Toda memoria que comprima la aportación esencial en expresiones como “entrenamiento del modelo”, “determinación inteligente” u “optimización automática” tendrá más dificultades.

En los casos de IA generativa, sistemas con recuperación aumentada, despliegues de fine-tuning y aplicaciones sectoriales, los puntos de presión probablemente serán bastante concretos. ¿Cómo se seleccionan o limitan los datos de entrada? ¿Cómo influye la cadena de recuperación o de inferencia en la salida final? ¿Puede vincularse el efecto técnico alegado con una mejora definida del sistema o con un problema técnico específico del entorno de uso? ¿Ha tratado la solicitud los pasos indispensables como parte de la invención y no como simple trasfondo opcional? Los materiales oficiales todavía no elevan la “explicabilidad” a un estándar legal autónomo, pero en la práctica cualquier caso que no pueda explicar por qué el modelo ofrece de forma estable el resultado reivindicado tendrá más riesgo de sufrir objeciones por falta de soporte o por debilidad en la credibilidad del efecto.

Qué deberían cambiar ya las empresas en la presentación y defensa multijurisdiccional

Primero, conviene dejar de tratar Japón como una jurisdicción en la que una memoria inicial muy ligera puede traducirse y reutilizarse sin demasiada fricción. Si la primera solicitud en China, Estados Unidos o Europa llega con un soporte técnico escaso, Japón puede poner ese problema sobre la mesa antes de lo esperado. Segundo, los efectos técnicos reivindicados no deberían quedarse en eslóganes como “mayor precisión”, “más eficiencia” o “menos alucinaciones”. Lo más seguro es conectar el efecto con condiciones de entrenamiento, gestión de datos, consumo de recursos, lógica de control o límites concretos de salida.

Tercero, los equipos que preparan presentaciones globales deberían separar con más claridad qué debe quedar plenamente habilitado y qué puede conservarse estratégicamente amplio. Es legítimo reservar margen para desarrollar las reivindicaciones, pero la ruta técnica central no debería esconderse detrás de realizaciones opcionales. Cuarto, las respuestas a las objeciones deben usar menos lenguaje comercial y más causalidad técnica. El mensaje profundo del movimiento del IP5 no es que las cinco oficinas vayan a hablar de inmediato con palabras idénticas. Es que cada vez es más probable que presionen sobre los mismos vacíos. Quien cierre antes esos vacíos llegará mejor posicionado a la siguiente ronda de examen internacional.

通过 Email 接收最新资讯

El contenido de esta sección se ofrece únicamente con fines informativos y no constituye asesoramiento jurídico ni una recomendación formal de servicios. Para cualquier asunto concreto, le recomendamos considerar las circunstancias específicas de su caso y tomar como referencia la normativa, las políticas y la práctica más recientes de las autoridades competentes.